martes, 1 de febrero de 2011

MIGRACIONES COMO PROBLEMA SOCIAL: INFORMALIDAD Y SEGMENTOS EMERGENTES

Las migraciones humanas son parte de la naturaleza humana que buscan mejores condiciones materiales de vida en el planeta.
Sostenemos que siendo las personas, habitantes de este planeta, es absurdo que su supervivencia en el planeta esté subordinado a una relación de dinero, del mismo modo que es absurdo que existan fronteras para separarnos y que cuando necesites cambiar de ambiente, ir a algún sitio de la tierra, los lugareños nos adjetiven como “ilegales”.
Las migraciones como problemas sociales, son consecuencia de la forma anormal de convivencia que hemos aceptado para convivir, coexistir. Lo irracional es el concepto de propiedad privada del planeta, lo irracional es el utilizar el poder para el beneficio de unos pocos.
La migración implica una movilización humana que acarrea un sinnúmero de cambios en la persona, en ocasiones puede ser para bien de la humanidad, en otras un problema para los cuales no siempre está preparada. Cuando esta migración no es plenamente escogida sino obligada o realizada sin alternativas, deviene en una situación que atenta contra los derechos humanos del/la emigrante debido a varios factores. En el Perú, tenemos que distinguir entre migración interna, emigración externa e inmigración.

1. Migración interna en el Perú La migración interna es un fenómeno antiguo en el Perú, pero como problema social es una consecuencia del centralismo limeño. Lima, capital política de la colonia se quedó como capital política de la república de los criollos, contra los intereses de la república de los inkas. Debido al abandono económico, científico y tecnológico en las distintas regiones del país, la migración interna se ha dirigido del campo a la ciudad y de la mayor parte de lugares hacia Lima la capital. Por ello, el 30% de la población viven en el territorio rural. Desde los cuarentas, se iniciaron las olas migratorias hacia Lima, dándose con mayor fuerza desde los sesenta y continúa hasta hoy. Lima tiene más de 8 millones de habitantes, de los 29 millones de habitantes que somos aproximadamente. A pesar de constituir un décimo del territorio nacional, predomina por ser el centro de la política y en menor orden de la economía.
La gente ha migrado desde los pueblos que existen alrededor de las ciudades costeras más importantes. Esto sucede con quienes provienen de la amazonía que migran hacia las ciudades del norte del país, tales como Trujillo, Chiclayo y Piura. Las condiciones de migración interna son en gran parte desventajosas. En Lima, se ha dado a gran escala el fenómeno de las invasiones, en las que un buen número de personas y familias llegan a una extensión de tierra deshabitada (generalmente ubicada en los cerros) y se instalan en chozas armadas de cartón, paja y/o madera. Luego de unos años, formalizan esta situación de hecho y pasan a adquirir la propiedad del terreno. Esta modalidad ha tenido más posibilidades de hacer realidad "el sueño de la casa propia" que la manera formal y legal. Existen distritos enteros con cientos de miles de habitantes que se originaron así. Existen lazos familiares muy estrechos entre los migrantes andinos en la costa, que han llevado a aumentar la población urbana. Otra vivencia en el Perú, muy relacionada a la migración interna ha sido el desplazamiento causado por la subversión. Desde los años ochenta, se vivió una situación marcada de violencia, principalmente en el centro del país, que ha dado como resultado 69,280 personas entre muertas y desaparecidas. La Comisión de la Verdad y Reconciliación acaba de emitir su informe el 28 de agosto de 2003, afirmando que hay responsabilidad de estas violaciones a los derechos humanos tanto desde los grupos subversivos como desde las fuerzas armadas. Esta situación de violencia que se experimentó, entre los ochenta y noventa, en lugares como Ayacucho, Junín, Huancavelica y Cuzco, dio lugar a la migración interna hacia las ciudades, huyendo del terror. La mayor parte de personas desplazadas han sido mujeres viudas o madres solteras, que quedaron a cargo de los/as hijos/as. Una parte ha retornado a sus lugares de origen.
Los aspectos positivos de esta migración interna se dan por el entrecruzamiento genético de personas de distintas regiones. Una nueva ciudadanía esta emergiendo en el Perú son peruanos (as) que tienen fusiones de costumbres serranas, costeñas o selváticas. Los nuevos peruanos por ejemplo son limeños de padres amazonenses y ayacuchanos, esta situación permite conocer las dos culturas y ver lo que nos une.
Los aspectos negativos son el abandono del campo y el crecimiento desmesurado de algunas ciudades capitales, especialmente, Lima.
La solución de este problema es la descentralización política, económica y cultural del Perú.


2. Inmigración La inmigración es un fenómeno poco estudiado en el Perú. Mariátegui al estudiar la inmigración, se percata que el Perú a pesar de ser una leyenda de país rico en oro y rico re recursos, nunca fue un foco de atracción para inmigrantes de aptitudes adecuadas porque no habían industrias desarrolladas y tampoco inmigrantes campesinos y jornaleros por el abandono material e intelectual del campo. A pesar de esto se ha producido una inmigración insignificante. La inmigración china expresa su presencia por la cantidad de restaurantes de comida china o "chifas" que restaurantes de comida peruana típica. A principios del siglo XX, la inmigración japonesa se hizo notar; las condiciones en que arribaron han sido mejores, sin embargo experimentaron la fuerte manifestaciones de discriminación. También han habido italianos/as que inmigraron al Perú, aunque en baja proporción. En la segunda parte del siglo, llegaron inmigrantes de Argentina. En menor medida, se encuentra inmigrantes de otras regiones, ya que el Perú ha sido siempre un país receptivo. Los aportes culturales de los diferentes grupos de origen inmigrante, en el Perú no tienen presencia significativa. Actualmente, acogemos a inmigrantes de Cuba, Colombia, Argentina y Venezuela, que han salido de su país por razones políticas y/o económicas. Sin embargo, no hay cifras exactas acerca de las colonias de inmigrantes por país, teniendo un dato preciso sobre las personas que viven en calidad de inmigrantes. Lo que se nos ha proporcionado al Movimiento El Pozo por solicitud a la Dirección Nacional de Migraciones y Naturalización del Perú, es el registro de entrada de extranjeras/os sobre el territorio peruano, sin saber su permanencia. Según esta fuente, de los países de la región con el cual el Perú conlleva mayor movimiento migratorio es con Chile, ya que entre los años 2000 y 2001 ingresaron 360,452 personas, de las cuales el 43.5% corresponde a mujeres. Con relación a Ecuador, entre estos mismos años, 134,564 personas ingresaron al Perú, de las cuales el porcentaje femenino es de 37.6%. Durante el referido bienio, el 29.8% de extranjeros/as que ingresaron al Perú provenientes de los países de América del Sur corresponde a Ecuador. (2) En cuanto al refugio, hasta la fecha, hay 683 personas refugiadas reconocidas por el gobierno peruano. La mayoría son de Cuba y le siguen Bosnia, Colombia, Iraq, Irán, Rusia, Yugoslavia, Ucrania, Lituania y Palestina. También hay 147 solicitudes de refugio, la mayoría de Colombia e Iraq. (3) El refugio significa un desarraigo mayúsculo. Las personas salen de su país porque nada garantiza la vigencia de sus derechos más elementales.
Un problema social de la inmigración es la trata de mujeres, ya que cada vez más los avisos publicados en la prensa escrita ofrecen los servicios sexuales de mujeres extranjeras, en especial de Colombia, Venezuela y Argentina. La trata es un problema que aún en el Perú no se ha reconocido como tal, mucho menos como país de destino. Hace falta mayor investigación desde el Ministerio Público, institución pública que aún no le ha dado importancia al fenómeno. A pesar de que se registra un paulatino crecimiento económico, la inmensa mayoría de peruanos no lo sentimos en la economía individual ni familiar.

3. Emigración La emigración peruana, como problema social, comenzó en los años ochenta, debido a la aguda crisis económica y política, que se hacía evidente con la presencia del terrorismo y la hiperinflación. La mayoría de gente joven al no ver mayores oportunidades para trabajar o ejercer su profesión, si la tenían, emigraron a diferentes países entre los cuales la mayoría se encuentra en Chile, Estados Unidos, España, Italia, Alemania y Argentina. El 10% de peruanas/os vive en el extranjero, es decir 2 millones 600 mil personas. El promedio de remesas que envían al país las/os emigrantes peruanas/os es de 200 dólares. Esto suma una cantidad significativa de dinero, del cual la banca cobra el 10%. Quizá ésta sea una de las causas por las que el Estado no le da mayor importancia al fenómeno de la emigración peruana. A ciencia cierta, sabemos que nuestras/os emigrantes tanto de Ecuador como del Perú no acceden a un empleo coherente con el nivel de calificación o grado de instrucción que tienen cuando van a países denominados desarrollados. La mayoría pasa a ocupar la escala laboral más baja. Esta pérdida económica del valor del recurso humano la asume tanto el país de origen como el país de destino y, en especial, la persona misma. Hay altas probabilidades de que no sea así en los casos de migración al interior de América del Sur; se dice que las/os migrantes son mejor tratadas/os en un país de Latinoamérica que en Europa o Estados Unidos por ejemplo. Sin embargo, no hay estadísticas que comprueben esta afirmación, sino algunos testimonios. En el caso del Perú, hay muchas mujeres que desde los años noventa han emigrado a Argentina y a Chile para desempeñarse como trabajadoras domésticas independientemente de sus conocimientos y capacitación para el trabajo. Se ha visto que, en algunos casos, obtienen pasaportes ecuatorianos falsos para las/os peruanas/os, ya que a Ecuador no les piden visas. A diferencia de Ecuador, a las/os peruanas/os nos piden visa de muchísimos países, debido a los niveles de narcotráfico y terrorismo a los que llegó en los años ochenta. Hoy, los índices son distintos y hay crecimiento económico a comparación de otros países de la región. Cabe mencionar que hoy existe la tarjeta andina que permite viajar del Perú a Ecuador con el documento nacional de identidad sin tener que obtener un pasaporte, siempre y cuando la visita no exceda de noventa días. Según la Dirección Nacional de Migraciones y Naturalización del Perú, en el año 2002, salieron del Perú 935,680 personas, de las cuales el 55.7% lo hizo dentro de América del Sur. (4) Una vez más, cabe referir que estas cifras no dan cuenta de la cantidad de migrantes porque están incluidas las personas que viajaron por corto tiempo. Entre los años 2000 y 2002, llegaron a 1'988,567 personas del Perú que ingresaron al país desde el extranjero. Chile el país al que mayor emigración peruana hay, es evidente la feminización porque cada año aumentan las mujeres que viajan con respecto a los hombres. En el Perú, han aparecido distintos grupos dedicados a la trata y al tráfico de migrantes. Existen grupos de la mafia organizada que piden cuotas a quienes aceptan por realizarles el trámite de las visas a Estados Unidos y México además de cubrir los costos del viaje. Sin embargo, al ser un trámite es personal el pago realmente se hace por tener un acompañamiento y un adiestramiento para ofrecer datos falsos y viajar en condiciones riesgosas. En cuanto a la trata, existen peruanas en prostitución en Italia y España, principalmente; sin embargo, no se maneja datos oficiales sobre ello. Esto se debe a que el Estado se desentiende de las/os connacionales una vez que salen del país, sin haber una política que cuide u observe las condiciones en que las/os peruanas/os viven en el extranjero. Se sabe que hay un aumento de colombianas y peruanas en España. Si la trata con fines de prostitución es siempre una "alternativa" para las mujeres, esto se debe a que la discriminación de género está presente tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados, ya que se da una valoración sexual al cuerpo de la mujer, asimilándola a un objeto comprable sobre el cual se puede ejercer poder atentando contra su dignidad.

La informalidad es una respuesta de sobrevivencia, por parte de la mayoría del pueblo peruano, a la exclusión y discriminación de los grupos de poder.
Sin embargo es necesario estudiar la resiliencia de los migrantes peruanos que con su esfuerzo, su iniciativa, se ven en la necesidad de inventarse un trabajo, una empresa o perecer. Unicachi, Gamarra.

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